En el Black Jack cada jugador juega contra la Banca.
El Black Jack se juega con la baraja de cartas inglesas.
Cada carta vale lo que tenga su valor numérico, a excepción de las figuras (J, Q, K) que valen diez puntos y del As, que vale un punto u once puntos, según le interese al jugador.
El objetivo del juego es alcanzar 21 puntos con la suma de las cartas, o la puntuación más próxima para superar a la Banca sin pasarse. La mejor combinación se consigue con un Black Jack.
Es decir, con un As y una figura o un 10, que deberán obtenerse en las dos primeras cartas.
En primer lugar cada jugador hace la apuesta en su casilla. Una vez realizadas todas, el Croupier dice “no va más”. A continuación reparte dos cartas a cada jugador y una para la Banca todas descubiertas.
Los jugadores podrán pedir cartas hasta conseguir veintiún puntos o hasta que decidan plantarse. Si se pasan de veintiuno, pierden, y el Croupier retirará sus apuestas.
A continuación el Croupier se dará cartas, con una condición bastante importe debe pedir carta obligatoriamente si tiene dieciséis puntos o menos, y plantarse si tiene diecisiete puntos o más.